Otto Dix

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jueves, 29 de diciembre de 2011

Retratos Grotescos - Cabeza de vieja, Pieter Brueghel el Viejo

Cabeza de vieja
De Pieter Brueghel el Viejo 



          

             Otro retrato en el que se advierten las características de los llamados retratos grotescos en los que predomina todo aquello que es ridículo, extravagante, grosero u ordinario, por lo que se da en ellos una acentuación de los rasgos faciales hasta caricaturizarlos,  exageración de los defectos físicos, animalización de las facciones, claroscuros muy acentuados por el uso de pigmentos oscuros, etc., es este ejemplo magistral de una obra de Pieter Brueghel el Viejo (1525-1569),  artista que estuvo muy influenciado por el gran pintor Hieronymus Bosch, conocido como El Bosco.

            Cabeza de vieja, es una pintura sobre tabla de reducidas dimensiones, pero a pesar de ello muestra la gran maestría del maestro Brueghel el Viejo para hacer patente, con una gran carga de ironía, las deficiencias y peculiaridades de la propia humanidad, eligiendo como modelos aquellos que presentaban unas características casi arquetípicas entre las gentes más sencillas y humildes del pueblo, en las que los defectos humanos alcanzaban su mayor nivel de manifestación. Este cuadro fue pintado en los últimos años de su vida, y muestra a la anciana que sirve de modelo de perfil, con lo que la forma de su nariz queda patente en toda su magnitud, así como la frente inclinada hacia atrás, la boca desdentada sin apenas evidenciarse el trazo de los labios, todo lo que hace patente la ridícula fealdad de la mujer y su evidente gesto de idiocia que retrata con absoluta fidelidad al modelo, pero dotándolo, por la extraordinaria capacidad ilustradora del pintor, de la grandeza que tiene toda muestra de miseria humana cuando es captada y plasmada por la mirada atenta y genial de un gran artista.

            Brueghel utiliza en este cuadro, como era habitual en él, la técnica de pinceladas paralelas que provocan un efecto visual de rasgueado y claroscuro, éste último es uno de los elementos característicos del arte grotesco, porque este término proviene de “gruta” o "caverna", por lo que siempre está acompañado de ciertas tenebrosidades naturales en aquellas.




Pieter Brueghel el Viejo



                   Pocos datos se conocen de su biografía, pero se sabe que Bruegel era oriundo de Breda, probablemente, situada al sur de Brabante, y su fecha de nacimiento se situara entre los años 1525 y 1530.

                 Desde el año 1545 trabajó como aprendiz en el taller del pintor Pieter Coeck van Alst.  En1550 su nombre  aparece vinculado a la realización de un retablo para el gremio de los guanteros de Mecheln, aunque desgraciadamente, esta obra no se conserva.

                 El año 1551 Ingresa como maestro en el gremio de pintores de San Lucas de la ciudad de Amberes. Hecho muy importante en la vida de este pintor que ya pudo ejercer como artista independiente con taller propio.

                Bruegel , más tarde,  decide partir hacia Italia atravesando Lyon y  visita Roma., porque Italia era una ciudad de referencia para los artistas del norte  interesados en el arte renacentista. Regresa a Amberes, en 1556 y Bruegel se dedica sobre todo al grabado, los que realiza en la imprenta de Hieronymus Cock - quien más tarde  le encargaría algunas de sus telas más representativass-  de los que recibe un encargo de una serie de dibujos a la pluma al estilo de El Bosco, que era uno de los artistas más solicitados.  De ahí surgen sus obras como El Asno en la Escuela (1556) yLos Peces Grandes Devoran a los más Pequeños (1557), que tienen como inspiración refranes populares.  Le sigue la serie de los pecados capitales que se complementan con la de las virtudes. Todos estos dibujos fueron realizados para hacer grabados y estampas.

                    Los Refranes Neerlandeses, de 1558,  temas que eran muy populares en aquella época y de los que hizo un catálogo exquisito y detallado como no había hecho antes ningún otro artista.
                 En1559 el pintor cambia su nombre Brueghel por Bruegel, con el que ha pasado a la historia y crea una de sus obras capitales La Riña entre el Carnaval y la Cuaresma. Por entonces, el pintor  había adquirido una extensa cultura y  gozaba de múltiples relaciones con los intelectuales de la época, especialmente con los humanistas porque era muy respetado por su inteligente visión de la sociedad. Uno de sus valedores fue el cardenal Granvela, ministro de Carlos V y de Felipe II y gobernador de los Países Bajos, además de la alta burguesía que  sentía verdadera admiración por su obra.
                  La Caída de los Ángeles Rebeldes (1562) y El Suicidio de Saúl(1562), fueron obras que finalizan la estancia del pintor en Amberes y se traslada a vivir permanentemente en Bruselas. En dicha ciudad contrae nupcias con Mayken Coeck, la hija de su maestro.  Hijos de este matrimonio fueron Peter, nacido en 1564, y Jan en 1568. Ambos llegarían a ser prestigiosos  pintores  igual que su padre.  El mayor tuvo como apodo artístico El infernal y el segundo fue conocido como  El aterciopelado. Jan, el segundo hijo, trabajó en colaboración con el gran maestro de Flandes Peter Paul Rubens.

                      Bruegel pintaba incansablemente; pero sus obras nunca gozaron del apoyo oficial debido a la polémica que despertaba y, por ello, jamás  contaron con la aprobación oficial de la iglesiaLa Adoración de los Reyes Magos (1564) o La Muerte de la Virgen María (1564 fueron ejemplos del concepto demasiado humano que el pintor tenía de los santos. A pesar de ello, siempre encontraba innumerables compradoresLa Torre de Babel(1563)  la pintó por encargo del banquero Nicolas Jongheklinck, que llegó a reunir dieciséis obras del pintor y las utilizó como garantía de un préstamo que solicitó.

                    Su impecable técnica y la riqueza temática de sus cuadros convirtió a  Bruegel en uno de los pintores más cotizados de su época. Sus cuadros de paisajes  obtuvieron mucho éxito. Su segunda versión de La Adoración de los Reyes Magos (1567) es la primera representación pictórica de una nevada en la historia del arte.

                    Brueghel falleció el 5 de septiembre de 1569 con escasos cuarenta años, y en esas fechas se estaba produciendo la rebelión de los Países Bajos contra la dominación española.

Su obra nunca fue especialmente crítica con los males de su época y prefirió utilizar su ironía de inteligente factura para denunciar las injusticias y abusos cometidos en nombre de la religión  e intentó ilustrar a sus contemporáneos que la humanidad es uno más de los elementos que conforman del plan de la Creación, pero no el más importante.

               Como último gesto irónico, legó a su mujer el cuadro La Urraca sobre la Horca (1568). En esa época, se había legislado, por decreto real,  que  quienes  predicaran y difundieran una fe  distinta a la católica  debían morir en el patíbulo.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Retratos grotescos - "Dos viejos comiendo", de Francisco de Goya


 “Dos viejos comiendo”,
de Francisco de Goya y Lucientes.


   Esta obra de Goya, titulada “Dos viejos comiendo” , fechada entre 1821 y 1823, es una pintura que se puede considerar grotesca tanto por su composición como por la expresión de los rostros de los dos ancianos en los que aparece reflejada la gula, la risa sardónica que parece burlarse de la proximidad de la muerte (a la que parece aludir la calavera que se adivina en la cabeza de la derecha del cuadro) y en la mirada burlona y casi libertina del personaje que sostiene la cuchara, mientras ambos ancianos señalan hacia la izquierda riendo con bocas desdentadas (¿están señalando al pasado ya ido y con él todos los afanes e ilusiones, por una alusión espacial a la flecha del tiempo?).
    Esta obra pertenece a la serie de pinturas murales que, en su día, decoraron las paredes de la casa de Goya conocida como la “Quinta del Sordo” y a las que se conocen con el título de Pinturas Negras, por el colorido sombrío que todas presentan a causa de los pigmentos negros y oscuros y por la propia naturaleza de los temas tratados que son siempre los relativos a la decrepitud, el paso del tiempo, la finitud de la vida y la muerte.
              Por el hecho de estar estas pinturas adornando las salas del propio domicilio del pintor, le ha conferido a todas ellas la expresión más libre y sincera de un Goya que estaba en una etapa tardía y pesimista de su vida. Estas pinturas no fueron realizadas sobre lienzos, sino sobre los propios muros y los especialistas consideran que utilizó una técnica mixta, pues los análisis realizados a las mismas han descubierto el uso de aceites en su composición.
               Todas estas pinturas fueron trasladadas a lienzos por el barón´Émile D’Erlanger, quien adquirió la Quinta en 1873, por lo que estas pinturas sufrieron daños durante  todo el proceso, por lo que perdieron una importante cantidad de capa pictórica  durante el traslado de su lugar de origen. Dicho barón donó las pinturas al Estado que las entregó al Museo del Prado donde están expuestas desde 1889.
                El cuadro al que se refiere este comentario, a pesar de su tamaño de 49,3 cms. de alto por 83,4 cms de ancho, es el más pequeño de toda la serie de las llamadas Pinturas Negras, pero también es uno de los que posee una mayor expresividad y de los mejor conservados de toda la serie de dichas pinturas.
              Por la calavera que se percibe en la cabeza del personaje de la derecha, la obra parece estar relacionada con el tema de la muerte, aunque algunos especialistas, sin embargo, consideran que trata de la gula y es una alegoría de la misma.
            Su colocación en la casa de Goya resulta un enigma, a pesar de que el barón antes mencionado afirmaba que estaba situada en la planta baja de dicha mansión.
            El conjunto de las Pinturas Negras de las que forma parte esta obra se considera enigmática y misteriosa en su creación y en su posible explicación, aunque existen múltiples hipótesis de varios historiadores del arte. A pesar de ello, los temas tratados en todas ellas representan los mismos problemas pictóricos y estéticos y son la expresión de las ideas y preocupaciones morales que aparecen en toda la obra de Goya.
                Toda la serie de Pinturas Negras han tenido una gran importancia a la hora de hacer una valoración global de Goya en el mundo actual. Su influencia ha llegado a los artistas del Expresionismo alemán y del Surrealismo, además de a otros miembros de diferentes corrientes artísticas contemporáneas. También ha llegado su eco al mundo de la literatura y del cine. El motivo de esta excepcional influencia en el mundo artístico actual reside en que estas Pinturas Negras, realizadas en una época tardía de Goya cuando ya estaba completamente sordo y en completa soledad, son consideradas el origen del arte moderno, adelantándose con su genio creador a la concepción del arte que en pleno siglo XXI está aún en plena vigencia.

Francisco de Goya y Lucientes                                                               

               Nació el 30 de marzo de 1746 en Fuendetodos (Zaragoza).  Hijo de padre pintor y dorador de retablos y de madre con ascendencia noble  aragonesa. A su vez, Goya como pintor y grabador, es considerado uno de las figuras de la pintura más importante de la historia de la pintura.. Con una profunda influencia de Velázquez y, a su vez, influyó en la obra de Edouard Manet, Picasso y otros grandes pintores contemporáneos.
            Su formación artística se realizó en un ambiente rococó, porque a los 14 años, entró como aprendiz en el taller de José Luzán, pintor local experto aunque poco conocido, donde Goya pasó casi cuatro años. Pasó después a Madrid con la intención de conseguir una beca para estudiar en la Real Escuela de Bellas Artes de San Fernando, lo que no consiguió en las dos ocasiones que lo intentó. En la capital conoció a quien sería después su cuñado, Francisco Bayeu, pintor y con cuya hermana, Josefa, se casó en 1774, y que le influyó notablemente a pesar que este último era un  pintor de la corte que  seguía el estilo académico introducido en España por el pintor alemán Anton Raphael Mengs. Bayeu le introdujo en la corte.
            Entre las pinturas de la corte (fue nombrado pintor de cámara por Carlos IV en 1789 y ascendido a primer pintor de cámara en 1799, junto a Mariano Maella) se pueden destacar Carlos III, cazador (1786-1788), Los duques de Osuna y sus hijos (1788), ambos en el Museo del Prado de Madrid, o el retrato de la Marquesa de Pontejos (c. 1786, Galería Nacional, Washington); en todas ellas  predomina una paleta de colores muy luminosa y con notables influencias velazqueña. Dos de sus cuadros, considerados ambos obras maestras, son la La maja desnuda y La maja vestida  ambas fechadas entre 1800 y 1803. De 1800 son también las obras La familia de Carlos IV,  retrato regio donde se plasma a la familia real con total naturalidad y sencillez muy alejadas de la pomposidad y fatuidad acostumbradas en este tipo de obras,   y La condesa de Chinchón, obra esta última que esta considerada como uno de los retratos más bellos y delicados de la historia del arte, ambas expuestas en el Museo del Prado.
            Anteriormente, trabajó haciendo bocetos de tapices para la para la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara., desde 1975 y  los cartones que realizó desde esa fecha hasta 1792 fueron muy  apreciados por ofrecer una visión risueña y luminosa de la vida cotidiana en España.  Provocó con sus cartones una revolución en  la industria tapicera que ha llegado hasta nuestros días, porque hasta ese momento los tapices reproducían únicamente escenas del pintor flamenco del siglo XVII, David Teniers, que aún se conservan, en su mayoría, en el Museo del Prado y de los que pueden servir de ejemplos El quitasol (1777), La gallina ciega (1787) y La boda (1791-1792). Después, entre 1780 y 1782 pinto, en la Basílica del Pilar de Zaragoza, la bóveda Refina Martyrum que, a pesar de ser una obra pictórica extraordinaria donde se pone de relieve el gran talento de Goya, tuvo muchos detractores, tanto por parte de los miembros del cabildo, como de su propio cuñado, Francisco Bayeu, quien había sido su valedor para conseguir el proyecto en la primera etapa en la que Goya pinto en dicha basílica, en 1772.
            Durante una visita al sur de España, en el invierno de 1792, Goya contrajo una grave enfermedad que le dejó totalmente sordo y le produjo un gran cambio en su trayectoria artística. Entre 1797 y 1799 dibujó y grabó al aguafuerte la primera de sus grandes series de grabados Los caprichos en los que trata con una fina ironía sobre los defectos de los españoles de su tiempo y las múltiples creencias supersticiosas de la época. Otras series posteriores de este gran artista son Los desastres de la guerra (Fatales consecuencias de la sangrienta guerra en España con Buonaparte y otros caprichos enfáticos, 1810) y Los disparates (1820-1823), estos últimos ofrecen un cariz aún más sarcásticos sobre la locura de los hombres y los graves males que les aquejan, en un intento de explicar magistralmente su visión de la sociedad que le tocó vivir y a la que veía con la lucidez desengañada de todo gran artista.

domingo, 23 de enero de 2011

Giuseppe Arcimboldo

                                                                 por Ana Alejandre

Giuseppe Arcimboldo, pintor manierista italiano, (c. 1530-1593), famoso por sus grotescas composiciones alegóricas (grutescos) que parecen ser el antecesor del arte surrealista que surgió en pleno siglo XX. Se puede afirmar que fue el creador del estilo grotesco en cuanto a retratos se refiere.
Hijo de Biagio Arcimboldo, pintor que le enseñó los secretos del oficio. Arcimboldo comenzó a realizar diseños para ser reproducidos en vidrieras y tapices para la catedral de Milán.
Se trasladó a residir en Praga, en 1562 y pasó, posteriormente, a Viena, ciudad en la que  comenzó a pintar en la corte de los Hasburgo.
Fue el creador de un estilo personalísimo de retratos que estaban compuestos por agrupaciones de diversos objetos: frutas, verduras, objetos domésticos que dan como resultado unos retratos vibrantes de coloridos, singulares y distintos a todos los demás pintores de su época y posteriores.
Sin embargo, su talento creador y curiosidad le hizo querer buscar, investigar en toda clase de cuestiones relacionadas con el arte, por lo que organizaba todo tipo de actos, eventos y realizaba invenciones de artefactos, además de aconsejar al emperador en cuestiones artísticas y de innovaciones relacionadas con el arte y la creatividad..
La casa imperial le encargó varias series de cuadros que fueran variantes sobre un mismo tema, que le hizo crear una serie de obras, a modo de collage pictórico, en la que combinaba los objetos más variopintos para crear con ellos rostros y figuras alegóricas. Algunos estudiosos ven en esas composiciones singulares ciertos mensajes alegóricos, tanto por los objetos pintados como por la composición de la obra, que se referirían a la figura del emperador y de su reinado.
Abandonó Praga en 1587, lo que causó un gran disgusto al entonces emperador, Rodolfo II, que le tenía una gran admiración y estima, volviendo a Milán, ciudad en la que falleció pocos años después, en 1593.
 Su obra, dotada de una singularidad innovadora y sorprendente, constituyen no sólo el primer referente antecesor del movimiento surrealista, sino que es una clara muestra, la mayor exponente de lo grotesco, pero sin embargo dotada de una sorprendente, inigualable y grotesca belleza.


Obras de Guiseppe Arcimboldo

Algunas de las obras de este singular y personalísimo pintor con estilo propio y diferente que componen la serie de variaciones sobre un mismo tema., Las cuatro estaciones, que representan, de izquierda a derecha, primavera, verano, otoño e invierno.


En esta serie dedicada a los cuatro elementos, se pueden ver las alegorías del aire, tierra, fuego y agua, de izquierda a derecha.


Y por último, cuatro cuadros alegóricos a profesiones u ocupaciones. De izquierda a derecha, se pueden ver las relativas al librero, aprendiz, cocinero y jurista.