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sábado, 30 de mayo de 2015


            Ana Alejandre
La entrada de Cristo a Bruselas (James Ensor, 1888)

            La entrada de Cristo a Bruselas, de 1888 (también conocida como La entrada de Cristo en Bruselas), obra en la que aparece el tema del carnaval y las máscaras grotescas que lleva un gentío carnavalesco que  las porta mientras se dirige hacia el observador. Entre la multitud se pueden ver los rostros de políticos belgas, personajes famosos de la historia y familiares del propio artista. La figura de Cristo que aparece montada en un burro parece estar perdida entre el gentío que la rodea. Ensor, a pesar de su falta de fe, veía a Cristo como una figura víctima de la humillación, burla y mofa del populacho que la rodeaba, por lo que sentía una gran identificación con Él. Esta composición no fue aceptada por el grupo de Los XX -grupo de pintores, escultores y dibujantes belgas formado en 1883 por el abogado, editor y empresario de Bruselas, Octave Maus. Celebraron durante diez años una exposición anual y se invitaba a cada una de ellas a otros veinte artistas extranjeros. En 1883 el grupo pasó a denominarse "Le libre Esthétique" que desapareció en la I Guerra Mundial-, por lo que su exposición se demoró hasta 1929 y exportada en 1960, entre una gran polémica, a EE.UU. Se encuentra en la actualidad en el Museo de J. Paul Getty, en Los Ängeles (California).

            Esta obra, que mide 252,7 cm por 430,5 cm, refleja una composición ya realizada anteriormente por Ensor en su dibujo Las aureolas de Cristo, fechada en 1885.

James Ensor


James Ensor, por Henry de Groux (1907)
              Nacido en Ostende (Bélgica) el 13 de abril de 1860, ciudad en la que residió casi toda su vida, pues sólo viajó a Francia, Países Bajos e Inglaterra en contadas ocasiones y con estancias cortas.  Fue miembro activo de los movimientos de vanguardia a principios del siglo XX y su figura y obra han sido muy influyentes en los movimientos artísticos como son el expresionismo y el surrealismo. Se le relaciona con el grupo artístico conocido como Los XX.
            Hijo de padre inglés y madre belga, Ensor fue un mal estudiante, por lo que abandonó la escuela con tan sólo 15 años para iniciar su formación artística con pintores locales. Continuó sus estudios de arte en la Academia Real de Bellas Artes de Bruselas, desde 1877 a 1880, teniendo como compañero a Fernand Khonopff.
            Realizó su primera exposición en 1881, aunque  muchas de sus obras fueron consideradas escandalosas en la última década del siglo XIX, sobre todo su cuadro La entrada de Cristo a Bruselas (1889). A pesar de ello siguió exponiendo y su fama se fue acrecentando. Los Museos Reales de Bellas Artes de Bélgica, de Bruselas, adquirió  su cuadro fechado en 1895 Muchacho con lámpara, además de realizar su primera exposición en dicha ciudad, a la que siguieron otras de mayor importancia.
            La obra de Ensor sufeió una paulatina transformación a partir de la década de los 80 del siglo XIX. En sus primeras obras tal como fueron Música rusa (1881) o Los borrachos (1883),  muestra un estilo realista con tonos sombríos y cierto pesimismo plástico en sus obras.
            Después se fue decantando por tonos más claros, aunque del realismo primero pasó a un estilo mucho más extraño, grotesco y casi surrealista, con colores más vivos y alegres,  creando un estilo propio en el que predominaban marionetas, máscaras, carnavales o esqueletos a los que vestía en su estudio y creaba escenas con ellos que plasmaba en las distintas alegorías que estas figuras protagonizaban, a través de las que intentaba denunciar el gran teatro del mundo, la eterna pantomima de una sociedad que enmascara a los individuo e intenta disfrazarlos de lo que no son, anulando toda individualidad, toda rebeldía. De esta nueva etapa de madurez artística son ejemplos las obras como Las máscaras escandalizadas (1883)y Esqueletos peleándose por un hombre ahorcado (1891), en la que aparecen figuras con máscaras grotescas, inspiradas en las que su madre vendía en su tienda de regalos cuando se celebraba el carnaval anual de Ostende.
            Posteriormente, entre 1888 y 1892 su pintura se fue orientando hacia temas religiosos en los que predominaba  la pasión de Cristo, a pesar de su ateísmo. Esas obras con tema religioso era una muda protesta del artista que quería plasmar en los sufrimientos de Cristo la falta de humanidad y el horror del mundo. De esta etapa son cuarenta y cinco grabados y su más famosa pintura La entrada de Cristo a Bruselas que data de 1888.         
            Su fama se fue acrecentando y en 1929 recibió el título de Barón que le concedió el rey Alberto I de Bélgica y en 1933 recibió la más alta condecoración como es la Legión de Honor. También, fue inspiración para el compositor Flor Alpaerts que le dedicó su obra Suite de James Ensor.
            Sin embargo, y a pesar del reconocimiento recibido ya en pleno siglo XX, con el tiempo, la obra de Ensor se fue mitigando en cuanto a la fuerza expresiva del sarcasmo, de la continua y siempre presente escatología, por lo que la crítica considera que sus últimos cincuenta años constituyeron una evidente etapa de declive artístico de este pintor que parecía ir perdiendo virulencia en su continua y desaforada crítica hacia una sociedad que le desagradaba profundamente.
            Las obras más relevantes de esta última etapa son Muerte de la madre de la artista (1915), en la que retrata el lecho de muerte de su progenitora como elemento central de la obra y en la que destacan los frascos de medicina en el frente, como símbolos del dolor y la muerte que la acechaban. Otra obra a reseñar de esta etapa tardía es Los viles vivisectores (1925), una obra protesta contra el uso de animales para realizar experimentos científicos y médicos.
            James Ensor es un innovador del arte del siglo XIX que estaba centrado en el realismo figurativo, a pesar de que no se sentía afín a ningún artista de su época, tuvo una gran influencia en otros artistas como Klee, George Grosz, Alfred Kubin, Emil Nolde, Wols y otros artista expresionistas y surrealista del siglo XX.
            También, Ensor tuvo siempre una fuerte vinculación con la música, aunque no tenía formación musical, pero tocaba el armonio con frecuencia para sus visitantes. Dicha afición musical le llevó a  disminuir el tiempo que le dedicaba a la pintura, por lo que  ya iniciado el siglo XX su obra fue disminuyendo en cantidad.
            Su vinculación a su tierra natal, le hizo quedarse en Ostende en plena II Guerra Mundial, aun sabiendo el peligro que representaban los continuos bombardeos. Su figura fue muy respetada por sus conciudadanos y por todo el pueblo belga. Falleció en su ciudad natal el 19 de noviembre de 1949.